Loli, no te puedes hacer idea el revuelo que se ha formado, el abuelo ha perdido hasta las gafas, pero revolcándose en el suelo y con los dos niños encima, le han cambiado el día de golpe, andaba tristón, pero pronto se animó.
le dieron la mejor medicina para su estado de animo jejeje, en cuanto a las gafas no las necesitaba, solo necesitaba libres las manos y la boca para comerselos a besos