eso eso... al chocolate no hay que hacerle ningun desprecio jejej
je. je.. la mañana del jueves me levanté temprano y tras dejar la cama hecha me dirigía hacia el banco para sacar dinero y hacer frente a la factura del taller, pues de pronto escucho mi nombre en los labios de una mujer, se trataba de Nati que junto con las compañeras hacen el alto mañanero para desayunar y mira por donde estaban frente a sendos chocolates con churros, claro que yo me sume a la fiesta y hice lo propio…