Buenas tardes AMIGO Antonio, cuando era joven pensaba en comerme el mundo, por desgracia no valoré suficiente su poder y el me devoró a mi, al igual que no calibraba los excesos y ahora me veo pagando los intereses por ello…. venga ese abrazo..
CUBERO, por mucho que se coma, siempre queda. Eso nos ha pasado a todos, de una ú otra forma. Mi trabajo era menos fuerte pero igual de impetuoso, al final nos quedamos con una baja pensión y aguantando el temporal.
Un abrazo
Un abrazo