Soy de bolaños, me encantaba mi pueblo porque podias salir a la calle sin miedo y hasta dejarte la puerta abierta si tenias que ir a sacar la basura a la esquina. La plaza era un sitio de reunión de gente de bolaños, y podias pasar tranquilamente por ella sin que te avergonzaran sin insultos como:¿Cuanto cobras española?, y sin tener que volver la vista a atras porque alguien te persigue. Lo dicho me gustaba mucho mi pueblo, ahora somos la vergüenza de la provincia, esto es la capital de Ecuador, que asco...estais consiguiendo que nazca el racismo en el seno de las familias bolañegas.
Muchas gracias, una bolañega.
Muchas gracias, una bolañega.