A aquellos que durante años se lo han peleado, a los que por ser socialistas se les ha marginado, insultado, vilipendiado, a los que no lo han podido ver, a sus hijos que han tenido que marchar de Bolaños, porque no le ofrecia ninguna oportunidad, un gran abrazo. Y, ahora, en Bolaños, hacer las cosas con justicia, acordaros de los obreros, de los barrios marginados, de los inmigrantes de bien, que ayudan a nuestro progreso, atraer empresas, mejorar y no olvideis que somos SOCIALISTAS, digan lo que digan, oidos sordos como durante estos 28 años.