El presidente del comité de empresa, Jesús Manchón, explicaba a La Comarca que la urgencia de la reunión, sin que antes estuviese prevista, les hacía temer lo peor. Y a su conclusión comprobaron que sus sospechas eran ciertas “Nos tememos que sea un cierre definitivo o que quede un número tan insignificante de trabajadores que suponga lo mismo” afirmaba.
Ahora su única esperanza, reconocía Manchón, se reduce a alargar el máximo de tiempo posible entre la constitución de la mesa y las posteriores negociaciones para “estirar” la continuidad de la empresa de alguna manera y permitir que sus trabajadores cobren el mayor número de días posibles y conseguir para ellos el mejor acuerdo posible en las próximas negociaciones.