Por su parte, Meisa ha sido la empresa encargada de, entre otras labores, la sustitución de un tramo de la columna de la unidad de vacío. En opinión de Fernando Mora, jefe de parada de Meisa, trabajar en una parada técnica es una gran oportunidad para cualquier empresa porque, añade, “es una forma de demostrar nuestra capacidad ya que en estas labores se eligen a las empresas que cumplen ciertos requisitos muy exigentes en cuanto a la capacitación técnica de la misma”.
Durante períodos así, cuando el trabajo se incrementa, estas empresas deben contratar más personal. Según el responsable de TACMAN 2000, en su caso y para la parada de Lubricantes se ha llegado a ampliar la plantilla entre 20 y 25 trabajadores. En el caso de Meisa se ha reforzado su plantilla entre 40 y 50 operarios más en punta, lo que supone una subida del empleo indirecto que genera Repsol en la comarca.