Tras haber dejado que transcurra un tiempo suficiente para ver si alguien se manifiesta en relación a lo comentado en mi última intervención firmada, en lo relativo a los negocios de la alcaldesa y su familia, que tienen en el pueblo, hay un significativo silencio que como suele decirse, el que calla otorga, pero en este caso también se pretende esconder, por el simple hecho de tratarse de su propio mito de rango político. Como la mujer del Cesar, no sólo tiene que ser decente, sino además parecerlo, ... (ver texto completo)