He de reconocer que mi falta de cultura geográfica había conseguido que el nombre de Argamasilla de Calatrava ni me sonara. Pero como las casualidades y el destino son inesperadas y sorprendentes, pues debo reconocer también, que gracias a ellas, nunca más me pasará desapercibido. La explicación la tiene una persona muy especial que pasea por sus calles y que hoy, esta noche, me concederá un baile.
Un beso Anis.
Un beso Anis.