Amigo Pepe, cuando para el resto de los mortales llega el infierno, allí estáis en la gloria.
Felicidades por vivir en un lugar paradisíaco.
Abrazos.
La verdad es que en el aspecto climatológico sí tenemos mucha suerte. Pero ya sabes Marce que nada hay perfecto. En otros
campos hay deficiencias que en las grandes urbes no existen. Pero en conjunto prefiero esto. Llevo aquí 46 años y tuve y tengo posibilidad de cambiar, por ejemplo a Santander capital, y nunca he hecho uso de ella. Un abrazo