He ido hacia atrás y veo que la información la diste el martes. Ese día sí que me despedí por la noche pero no debí leer los mensajes. Sea como fuere, lo siento Luísmi y hacéis bien en que tu madre no sepa nada, le evitais con ello un mal trago que, a su edad, puede tener consecuencias imprevisibles. Un abrazo
Estáis todos perdonados y agradecidos a la vez, el rencor no es bueno para nada, y menos en estos tiempos de confinamiento por una situación que nadie hemos buscado.
Lo puse, sencillamente para haceros participes de este mal trago, primero para su
familia más directa, no pudieron estar con ella en los últimos momentos de su vida, y para mi, que me fue imposible asistir al entierro, ni al tanatorio, por la prohibición de asistir a estos actos, a pesar de que fue aquí en la provincia de
Madrid.
B+a.