Hoy es un día bastante triste para mí.
He tenido que sacrificar a mi perro "atreyu".
Es como si me hubieran quitado un trozo de mi.
El era agradecido, nada rencoroso e infinitamente fiel.
Mostraba gratitud por todos los momentos que le ofrecías a su lado,
Le gustaba especialmente el
pueblo,
Donde cuando iba se daba largos
paseos con una libertad que en
madrid le era
Imposible.
En fin, qué queréis que os diga a los que sabéis apreciar el sexto sentido que
Tienen los animales.
... (ver texto completo)