Un libro una rosa
A pesar de estar muy difundido su culto, no tenemos datos excesivamente concretos sobre su vida. Probablemente fue natural de Capadocia. Hijo de padre pagano y madre cristiana. Fue educado en cristiano. Y, desde joven, se dedicó a combatir la idolatría. Fue martirizado hacia el año 303. Sí es segura la existencia de su sepulcro en Lydda, ciudad de Palestina. Hubo, además, templos dedicados a su nombre. Con ocasión de las cruzadas, en la Edad Media, su popularidad alcanza el punto máximo. Algún obispo de Inglaterra, en 1415, introdujo su fiesta entre las más solemnes del año. Y ya antes Eduardo III había fundado la famosa Orden de Caballeros de San Jorge, "la Jarreta". Jorge, casi con seguridad, era un militar. Lo identifican con el tribuno que se opone, rompiéndolo, al edicto de Galerio contra los cristianos. Profesó públicamente su fe cristiana y repartió sus bienes entre los pobres. Se opuso a realizar un sacrificio a los dioses. Por ello, se le golpeó y maltrató y encarceló. Dicen que se le apareció el Señor y le reveló cuánto habría de durar su martirio, que, de hecho, se prolongó a lo largo de siete años. Se cuentan también muchos milagros suyos, llegando incluso a resucitar muertos. Salió, después de tres días, incólume tras haber sido arrojado a una fosa llena de cal viva... Se cuenta que existía un dragón que atemorizaba a todo el pueblo y con su aliento envenenaba a todos los que intentaban acercársele. Para calmarlo había que sacrificarle dos ovejas al día; y, cuando los animales escaseaban, había que sacrificarle personas elegidas a suerte. Cuando tocó sacrificar a la hija del rey, Jorge atacó al monstruo, lo venció atándolo con el cinturón de la princesa, y, después lo mató. El rey y toda su familia se convirtió al cristianismo.
A pesar de estar muy difundido su culto, no tenemos datos excesivamente concretos sobre su vida. Probablemente fue natural de Capadocia. Hijo de padre pagano y madre cristiana. Fue educado en cristiano. Y, desde joven, se dedicó a combatir la idolatría. Fue martirizado hacia el año 303. Sí es segura la existencia de su sepulcro en Lydda, ciudad de Palestina. Hubo, además, templos dedicados a su nombre. Con ocasión de las cruzadas, en la Edad Media, su popularidad alcanza el punto máximo. Algún obispo de Inglaterra, en 1415, introdujo su fiesta entre las más solemnes del año. Y ya antes Eduardo III había fundado la famosa Orden de Caballeros de San Jorge, "la Jarreta". Jorge, casi con seguridad, era un militar. Lo identifican con el tribuno que se opone, rompiéndolo, al edicto de Galerio contra los cristianos. Profesó públicamente su fe cristiana y repartió sus bienes entre los pobres. Se opuso a realizar un sacrificio a los dioses. Por ello, se le golpeó y maltrató y encarceló. Dicen que se le apareció el Señor y le reveló cuánto habría de durar su martirio, que, de hecho, se prolongó a lo largo de siete años. Se cuentan también muchos milagros suyos, llegando incluso a resucitar muertos. Salió, después de tres días, incólume tras haber sido arrojado a una fosa llena de cal viva... Se cuenta que existía un dragón que atemorizaba a todo el pueblo y con su aliento envenenaba a todos los que intentaban acercársele. Para calmarlo había que sacrificarle dos ovejas al día; y, cuando los animales escaseaban, había que sacrificarle personas elegidas a suerte. Cuando tocó sacrificar a la hija del rey, Jorge atacó al monstruo, lo venció atándolo con el cinturón de la princesa, y, después lo mató. El rey y toda su familia se convirtió al cristianismo.