Mí época de Tapices, paisaje nevado
SOPA DE AJO

En cazuela de barro se fríen ajos y antes de que se quemen, se retiran. A continuación, se ponen en el fondo de la cazuela pequeñas rebanadas de pan tostado que se espolvorean con pimentón y se rehogan. Se añade caldo de cocido frío y se cuece unos veinte minutos a fuego lento. Se sirve en sartenilla, y, a petición del comensal, con huevo escalfado.
Sin dejar huella


La gente que trabaja con las manos podría ser erróneamente identificada por escáneres de alta tecnología, debido al desgaste de sus huellas digitales.
< Tojunto Manchego >

Ingredientes para 4 personas:

3/4 de kilo de cordero,
1 kilo de tomates pelados o una lata de tomates enteros.
Tomillo,
Laurel,
Una cabeza de ajos,
1 vaso de vino,
200 gr. De guisantes,
100 cl. De aceite de oliva.
1 pimiento verde,
Sal y pimienta.
Método: Se trocea el cordero , a ser posible deshuesado. Se pone en una sartén o cacerola con al cebolla , los ajos picados y el aceite, los tomates rojos pelados y partidos en trozos grandes se añaden también junto con el pimiento troceado , el vino el tomillo , el laurel , un poco de pimienta y se pone todo a rehogar, pasados unos 7 min. De le añade un poco de agua hasta que esté cocido el cordero, que quede jugoso. Si estuviera ácido el tomate , añadir un pelín de azúcar. Se sirve con patatas fritas. ... (ver texto completo)
Ay de aquéllos que abandonaron, hijo mío. Tuvieron la Luz frente a ellos, vieron la grandeza del Padre y todo lo rechazaron. ¡Ay...!, ¡ay, hijo mío!
¡Ay!, ay de aquéllos que abandonaron, hijo mío. Tuvieron la Luz frente a ellos, vieron la grandeza y todo lo rechazaron. ¡Ay...!, ¡ay, hijo mío!
¿Sabías, que las personas que siempre defienden a los demás son los que más necesitan que los defiendas?
Sé tú ese Caminante, y empieza a caminar hacia la Luz Eterna que te envolverá en Su Paz.
Sé tú ese Caminante, y empieza ya a buscar, el brillo iridiscente del Diamante Solar.
Y esa Luz lo acompaña y lo hace irradiar, ese rayo que su alma ya sabe hacer llegar a los hermanos que empiezan el Sendero a avizorar.
Ya tañen las campanas, ya el Cielo se enteró, que el Caminante ha llegado al Seno de Dios.
Y esa dulce melodía lo envuelve en su dulzor, inundando su pecho de celestial irradiación.
Conoce, el Caminante, la Ciencia del Amor, porque buscó con fuerza la Señal del Corazón.
Conoce, el Caminante, la Ley de Evolución, que lo atrajo al influjo benéfico del Sol.
Ya llega el Caminante a la puerta del Hogar, de un Reino iluminado lleno de Amor y Paz.
Se encuentra alborozado, ya vive en la Verdad, y abraza emocionado a la Gran Fraternidad.
¡Qué importa haber sufrido, si ya no hay soledad!
¡Qué importa haber llorado, si hoy ríe al caminar!
Sus lágrimas secaron las Manos de su Dios, y en perlas se tornaron de valor espiritual.
Buscaba, en el Camino, la Luz de la Verdad.
Buscaba, en el Camino, la Gran Fraternidad.
Buscaba un Cielo Puro que lo ha de cobijar, bajo un colchón de estrellas que a él lo alumbrarán.
Buscaba, el Caminante, el Sendero de la Paz; su sed se apaciguaba al beber de la Verdad.
¿Por qué acequia escondida,
Agua, vienes hasta mí,
Manantial de nueva vida
En donde nunca bebí?
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