Durante mi niñez siempre, en semana -
santa me contaban la saeta de la
casa grande. No sé, si sera verdad o invento , pero curiosa es un rato. Empieza la saeta diciendo:
virgen de la soledad, yo vivo en la casa grande se han caido las portas y de pocas matan a mi madre.
La
procesion ante semejante saeta se paro.