En plena campaña electoral, vuelve a aflorar, como siempre, lo peor de nuestro
pueblo, y, lo que debería ser una oportunidad para cambiar el torcido rumbo que llevamos desde hace mucho tiempo, se queda en una simple excusa para sacar viejas rencillas. Al menos, caras nuevas veremos; ya iba siendo hora. Pero, mucho me temo, que las elecciones son más un asunto de ideas que otra cosa y, al parecer, de estas andamos un poco escasos por aquí.
Espero que quien salga elegido, del
color político que sea,
... (ver texto completo)