Como azogue discurre nuestro paso por este mundo,
fugaz, rápido, pesado, brillante, escurridizo,
apto para fusionarse,
o susceptible
de en mil pedazos fraccionarse.
Como la piedra del cinabrio nuestra sangre,
roja, bermellón, dura, consistente
en función de la demanda fluye,
en la mena del corazón latente. ... (ver texto completo)
fugaz, rápido, pesado, brillante, escurridizo,
apto para fusionarse,
o susceptible
de en mil pedazos fraccionarse.
Como la piedra del cinabrio nuestra sangre,
roja, bermellón, dura, consistente
en función de la demanda fluye,
en la mena del corazón latente. ... (ver texto completo)