No me digas, pues no he ido
veranos ni na. Mi madre nació allí.
Qué pena la poca
agua que tiene el pilar. Ay si mi chache Justo, levantara la cabeza. Un beso para él, mi tio Domingo y mi abuela, ya que los tres se encuentran en el
cielo;pero seguro que desde allí, vigilan que nadie se lleve las cosechas.