Claro que sí, María. Era bastante fácil.
Amancio hablaba poco, prácticamente se limitaba a asentir lo que decía Manolico, de tal manera que las palabras de ambos, eran estas: Decia Manolico, "Verdaderamente... esto o lo otro; porque, verdaderamente... tal y cual". A lo que añadía Amancio, "Eso digo yo", y seguía repitiendo a cada expresión de su compañero, "eso digo yo"... "eso digo yo".
Una de las cosas en las que mas interés ponian, era en quitarnos la pelota con la que, en cualquier sitio, ... (ver texto completo)
Amancio hablaba poco, prácticamente se limitaba a asentir lo que decía Manolico, de tal manera que las palabras de ambos, eran estas: Decia Manolico, "Verdaderamente... esto o lo otro; porque, verdaderamente... tal y cual". A lo que añadía Amancio, "Eso digo yo", y seguía repitiendo a cada expresión de su compañero, "eso digo yo"... "eso digo yo".
Una de las cosas en las que mas interés ponian, era en quitarnos la pelota con la que, en cualquier sitio, ... (ver texto completo)
jajajajaj, leche con Amancio, tenia facilidad de palabra ó quizás no tenia ganas de hablar, que bueno, esta faceta no la recuerdo, pero la reconozco en la gente de siles.
Alguien, recuerda, cuando estaba siles lleno de tubos de cemento para llevar agua a las casas. Yo me montaba encima de uno y subia hasta la calle del casinete, que tenia miga. Recuerdo que se me daba super bién, pero luego, se lo decian a mi padre y buenooooooooo. Dicen los que me conocen que era más mala que un dolor. Pero todos ... (ver texto completo)
Alguien, recuerda, cuando estaba siles lleno de tubos de cemento para llevar agua a las casas. Yo me montaba encima de uno y subia hasta la calle del casinete, que tenia miga. Recuerdo que se me daba super bién, pero luego, se lo decian a mi padre y buenooooooooo. Dicen los que me conocen que era más mala que un dolor. Pero todos ... (ver texto completo)