¿Quién se acuerda de la
tienda de la María Narciso, que estaba donde hoy vive la mujer de Sabas? Los sábados por la tarde nos daban 1 peseta y como el
cine nos costaba 70 centímos, nos gastábamos el rsto en una "bolsillá" de pipas, allí. Y dijo "bolsillá", porque poniamos elo bolsillo del pantalón y nos lo llenaban.
Otras veces íbamos a
comprar una gaseosa de aquellas que tenían de tapón una cristala, a la
fábrica que estaba frente a la
casa de la Servanda Buendía; y los fabricntes eran los padres
... (ver texto completo)