Función histórica: Es la única garita superviviente de las estructuras defensivas y de control levantadas cuando la fortaleza se transformó y funcionó principalmente como penal y centro penitenciario (un uso que se extendió desde el siglo XVII hasta bien entrado el siglo XX). Ubicación exacta: Se localiza justo en los bordes del majestuoso foso excavado directamente sobre la
roca del Cerro de
San Blas, en el lienzo sureste de la fortificación.