Esta
plaza, configurada arquitectónicamente en el siglo XVIII, destaca por conservar perfectamente su fisonomía y el encanto de los
pueblos castellano-manchegos con un trazado
medieval único. La
Fuente Central: En primer plano se observa una clásica fuente de
piedra labrada con
pilón circular y un eje vertical decorado, típica de las
plazas castellanas tradicionales.
Soportales y
Fachadas: A la izquierda destaca un
edificio de
color ocre con soportales sostenidos por una robusta estructura de vigas de madera oscura. El nivel superior cuenta con
balcones de forja tradicional y grandes
ventanales. Casonas Nobles: A la derecha se aprecia otra vivienda señorial con
rejas señoriales en las
ventanas inferiores y un
escudo o
blasón de piedra grabado en la
fachada,
reflejo del rico pasado noble y la hidalguía de la localidad.