El conjunto arquitectónico destaca por su decoración dorada, sus
hornacinas de medio punto y una marcada iconografía de la Pasión de
Cristo y la devoción mariana. El
retablo se organiza de manera simétrica en dos niveles principales o cuerpos: Cuerpo Inferior (Principal): Centro: Preside una imagen de la
Virgen Dolorosa vestida de riguroso luto negro, adornada con un resplandor o aureola estriada de orfebrería sobre su cabeza. A sus pies se aprecia una ofrenda floral fresca. Izquierda: Se encuentra la imagen de Jesús Resucitado, sosteniendo el
estandarte blanco con la
cruz roja, símbolo de la victoria sobre la muerte. Derecha: Se sitúa una talla del Ecce Homo (o Cristo atado a la
columna), mostrando a Jesús flagelado y coronado de espinas, sosteniendo una caña entre sus manos atadas. Cuerpo Superior (Ático): Centro: En la
hornacina central superior destaca la figura de un
Santo Obispo con mitra y báculo, flanqueado por otras dos tallas religiosas de menor tamaño en las hornacinas laterales. Remate: Todo el conjunto está coronado por un copete con motivos de rocalla, molduras entrelazadas y pequeñas figuras de ángeles o querubines querubines de
color blanco.