Amalgama de estilos: Las pilastras estriadas y las molduras de yesería pintadas simulando mármol veteado (tonos rojizos y marrones) reflejan la remodelación barroca que sufrió el interior del templo originalmente
gótico-mudéjar. La
Capilla: Al fondo se observa el
arco de entrada a una de las
capillas de testero plano, decorada en sus muros con dos pinturas religiosas enmarcadas y una pequeña
pila o soporte litúrgico en el centro. El arco superior cuenta con un detalle decorativo dorado y una pequeña figura esculpida. La gran
reja: A la derecha destaca una sección de la
monumental rejería de hierro forjado. El templo es célebre por albergar
rejas históricas excepcionales (como la de la Capilla Mayor realizada por Antón de Viveros en el siglo XVI), decoradas con motivos florales, cresterías góticas y pequeñas figuras esculpidas y doradas.