La Cabecera Renacentista y Barroca: Aunque el templo comenzó a construirse en el siglo XIV con un marcado carácter
gótico-mudéjar, las reformas posteriores de los siglos XVI y XVIII cubrieron el interior con yeserías, pilastras clasicistas y una imponente
bóveda de cuarto de esfera gallonada en forma de concha sobre el
ábside central. Disposición del Presbiterio: En primer plano se aprecia el
altar mayor cubierto con un mantel blanco y decorado con
flores. A la derecha, una gran pilastra estriada y elementos de cantería muestran la transición hacia el neoclasicismo y el barroco convencional que define hoy el templo. La
Virgen de las Nieves: Al fondo a la izquierda, enmarcada por un dosel de terciopelo negro y un cortinaje superior sostenido por ángeles, se encuentra el altar con la imagen de la Virgen de las Nieves, patrona de la ciudad. La figura destaca por su gran resplandor o ráfaga dorada en forma de sol y una profusa decoración floral a sus pies. Su
fiesta y culto son el eje de la devoción local.