Ubicación exacta: Se sitúa en la emblemática
Calle Fernando Núñez Robres, sirviendo como un espectacular acceso
monumental a la histórica
Plaza de la Mancha.
Historia: Este gran pasaje abovedado de origen
medieval formaba parte de las antiguas
murallas defensivas de la villa. Con el paso de los siglos, la estructura fue totalmente integrada y transformada al edificarse sobre ella el actual complejo del
Ayuntamiento de la localidad. El
Arco de la Villa esconde una interesantísima evolución histórica: pasó de ser una estructura defensiva puramente
militar a integrarse plenamente dentro de la vida política del municipio. Originalmente, esta construcción era conocida como la
Puerta Herrada o Puerta de las
Torres. Las murallas de la ciudad se levantaron inicialmente a finales del siglo X, en la época califal musulmana, con el fin de proteger este enclave de gran relevancia estratégica. El pasaje abovedado que se aprecia en la imagen funcionaba como uno de los accesos principales al interior fortificado.