Desde que te fuieste a
Mallorca han cambiado mucho las cosas. Las
aceitunas ya no se cogen, se siembran, y luego nacen así como nacen los higos. Los melones tampoco son como los de cuando tú estabas en Cherrinches, ahora más bien cuadrados y se varean para que caigan del
arbol. El mundo y sus cosas cambian, es ley de vida.