"El que obedece nunca se equivoca" (Napoleon Bonaparte)
"La verdad es hija del tiempo"
La verdad es hija del tiempo
Tres cosas tiene Belmonte que no las tiene Madrid, el pozo Pijote, la fuente del Beso y la placeta del Almudi.
Hola aire Solano antaño disfrutaba el labriego cuando en verano te levantabas ayudandole a separar el trigo de la paja, actualmente ya se olvido de ti porque no te necesita.
Estar en la villa de Belmonte es un privilegio porque desde sus molinos se ve ocultarse el Sol en el horizonte y tambien desde lo alto de la atalaya de su castillo.
Hola Agustín,

Sobre los profesores (me atengo a la memoria) los Amanuenses eran frailes que escribían los libros mientras otro leía desde una tribuna. La educación de los hijos de los nobles comenzó con los tutores (griegos y romanos). Las universidades (1.200 d. C) dictaban cátedra con clases magistrales. Se suponía que el profesor sabía todo y, lógicamente era mal visto que leyeses.

Los métodos didácticos fueron cambiando con el tiempo. Hoy día la tendencia es que el alumno sea autónomo en ... (ver texto completo)
La Memoria nos sirve para ver nuestro pasado y tomar conciencia de los errores que cometimos.
No osde corte escribir en el foro, pues ya los hay que disfrutan corregir aun servidor lo han corregido muchas veces y las que me quedan.
Con las buenas plumas que da la villa de Belmonte y no tienen nada que contar, pues en este foro se admite todas las sugerencias
Hola amigos haber si me escribis algunas letrillas de como pasais estas calores.
La merienda del trillado en aquel tiempo del que venimos hablando era un trozo de pan con un tomate.
Por aquel tiempo no habia tantas cosas para comer, pues los que comian todo el pan que querian eran unos privilegiados
El tiempo, cuantas cosas se podian decir por ejemplo el tiempo que pase en Belmonte donde vi la luz por primera vez.
Este foro tuvo su estado algido en el que hubo carbones encendidos y palabras muy fuertes para desprestigiar al contrario, pero el tiempo todo lo borra.
En todas las guerras se pierden obras de arte que nunca se pueden recuperar.