Que vivian en paz en sus moradas.
Y que dejaron poemas por escrito:
Compositores de melodias musicales.
Sabios dircursos en su instrucciones
Y por su inteligencia de escritura del pueblo.
Jefes del pueblo por sus decisiones.
Que anunciaron la voluntad divina en profecias.
Hombres de consejo por su inteligencia.
Soberanos en sus reinos, y hombres célebres por su poderío.
Su magnificiencia desde los siglos.
Grande gloria ha creado el Señor en ellos.
Alabemos a los varones ilustres, y a nuestros padres de raza.
Se dirán a sí mismo, roidos de remordimiento, y con ansiedad de espiritu germirán.
Al verlo, se turbaran con miedo terrible: y quedaran fuera de si.
y menospreciaron sus fatigas.