Pregonero de la verdad
Con sencillez y coraje
Exposición con tu bondad
De árbol y su ramaje.
Caudal de saberes
Tu prosa y verso
Son rosas y flores
De algo diverso.
Gozaste de sosiego
El que da lo sufrido
Sin esta nunca ciego
Porque fuiste querido
Fiel a tu regla
Palabra dada
No desarregla
Si no convida.
Tu mano fue serena
El pensamiento hondo
La palabra hoy suena
Con fuerza y con fondo.
Pensador en las estrellas
Con la nostalgia de cielo
Entretenido con ellas
En tu ardoroso vuelo.
De la fontana pura
Maestro de la noche se serena
Vistiendo de dulzura
Fuente de mejor vena
Subiendo del venero de la pena.
Ya nadie se acuerda
De aquellos años de tanta hambre
Tirando de la cuerda
Porque no había lumbre
Practicando los más la mansedumbre
Donde las dan las toman
Es un dicho popular acertado
Para que se lo coman
Porque está cortado
Siendo para todo muy apañado
Estas acorralado
Siendo una moneda que se paga
Porque eres osado
Y te han hecho llaga
Y aquí el que la hace la paga.
La vista de las flores
Amenizan el folklore y la fiesta
Llevando sus olores
Y durmiendo la siesta
Sumando y multiplica la resta
Mío el Cid Campeador
Vasallo de los reyes, y señores
Guerreando con ardor
Y con muchos honores
Gano Valencia al son de tambores.
Es trabajo perdido
Repetir lo que estabas haciendo
Esto es por cándido
Pues hay que ir viendo
Como dice Tagore, ir sirviendo
La cueva del castillo
Hoy está limpia y decorosa
Galana y con brillo
El aire se reposa
Después de salir de la dolorosa
El frontón de la puerta
De entrada al castillo de Belmonte
Donde dan la alerta
De la yegua al trote
Paseándose por el horizonte