Las espinas dan lugar a que nazca la rosa
Andar como hombre de bien no es cualquiercosa
Amando a la mujeres y a su esposa
La mirada en el espejo ella se posa.
El eco del nítido suspiro le llegara
Cayendo en el futuro el cual alabara
Siendo un alivio personal que esperara
Que nadie aunque lo quiera desbaratara.
Divino tesoro el que guarda su palabra
Recogiendo cosecha donde no siembra
Y con el arado romano la tierra labra
Nadie le obligara a que él se habrá.
Las flores de Navidad tienen mucha belleza
En ellas descubrimos amor y gentileza
Son naturales criadas en la naturaleza
Al ser el culmen del encanto de la realeza