Castro enamora al que viene, pero enamora mas al que vive todo el año, aunque el centro de salud esté colapsado, no haya aparcamientos en el centro de Castro, que es donde vivimos muchos castreños de verdad, no existan infraestructuras para los vecinos de esta ciudad, no haya un misero cine para que la gente joven pueda pasar sus ratos de ocio (luego no quieren botellón, pero es lo único que se puede hacer), ni un centro juvenil, en fin amo castro pero no a sus gobernantes.