CASTAÑEDA (Cantabria)

CASTAÑEDA: CASTAÑEDA: valle y ayunt. en la prov. de Santander,...

CASTAÑEDA: valle y ayunt. en la prov. de Santander, part. jud. de Villacarriedo; se compone de los pueblos de la Cueva, Pumaluengo, Socobio y Villabañez. Está SIT. en el centro de la baja Cantabria, en una llana y hermosa vega, partida de E. á O. por el r. Pisueña; por el S. la defiende la elevada cord. de sierra llamada Caballar; y por el N. otra de mayor elevación aun, denominada de Carceña; ambas sierras siguen la línea casi recia de E. á O.; a espaldas de la de Carceña, mirando a N. y E, se halla el monte de esto nombre, famoso en otros tiempos por el mucho arbolado que tenía, útil para la construcción de buques. La pobl. de este valle está a la raíz de las expresadas cord. y respectivas orillas del r. Pisueña, en dirección de E. á O., formando en su generalidad más bien casas de campo que pueblos reunidos: a estos se les llamaba en lo ant. Cuadrillas, y no eran conocidos más que por la Cuadrilla de la Cueva, la de Pumaluengo, Socobio etc.: entonces formaba todo el valle un solo pueblo en cuanto a la municipalidad, con 2 regidores y 1 alcalde, que presidian al que se reunía en ayunt. ó junta general, y por su mayoría de votos se decidían y acordaban todos los asuntos, sin que la justicia tuviese más que la presidencia y firmar y ejecutar los acuerdos; esta forma de gobierno, en cierto modo republicano, subsistió hasta 1819 que los vec. de la Cueva se resistieron a concurrir a uno de sus actos, por la dist. y distracción de sus quehaceres. En Socobio al pie occidental de la parte que desde Rioperojal sale de la sierra de Carceña, y cerca de su extremo, llamado el Cueto, está fundada la antiquísima igl. de Sta. Cruz, reformada cerca de la edad media, que por haber sido siempre y ser en la actualidad la única parr. de todo el valle, creemos oportuna su descripción en este art. más bien que en el indicado pueblo de Socobio. Como aparece probado en el pleito habido con el conde de Castañeda, sobre la unión que intentó de esta igl. á la de Aguilar, su fundación es debida a los moradores del valle: fué erigida colegiata con 1 abad y 6 canónigos, titulándose aquel abad de Castañeda, según se ve en un sepulcro que hay en la parte más ant. de la igl., actualmente cementerio; en él se distingue una escultura de cuerpo entero, con traje talar, pelo largo y barba a lo godo, puesta la cabeza sobre unos almohadones, y los pies sobre un perro; a su lado se lee en letra gótica mal formada:

Aqui yace Munio Gonzalo, abad que fué de Castañeda, (que Dios perdone). Año de la era de MCCCLXVIIII.

Esta colegiata se suprimió el año 1541, por bula de Paulo III, expedida a instancias de D. Juan Fernández Manrique, segundo conde de Castañeda y primer marqués de Aguilar, hallándose de embajador en Roma, con el objeto de agregar sus pingües rent. á la igl. de Aguilar, que él fundó en aquella v.; cuya bula si bien no tuvo efecto por haberse declarado su nulidad en Burgos, hizo se transigiese, y Aguilar se llevó las 7 duodécimas partes de sus rent., quedando las 5 restantes al nuevo cabildo de Castañeda, reducido a 4 canónigos y 1 1/2 racionero. A fines del siglo XVIII se entabló pleito por el valle y su clero para dotar los curatos con Aguilar, y después de varios sucesos se radicó el plan que actualmente subsiste; estableciéronse 5 beneficiados para todo el valle, iguales entre sí en cargos y utilidades, y sin preeminencia ni superioridad alguna, los cuales habían de residir y asistir, uno al pueblo de Socobio, otro al de Villabañez, 2 al de Pumaluengo, y el que resta al de la Cueva; los de Socobio y Villabañez, con cargo de celebrar dos misas en la igl. de Sta. Cruz los dias festivos; los de Pumaluengo en las ermitas de San Roque y Belén, y el de la Cueva en la de San Sebastian. Hay una escuela de primeras letras para todo el valle, fundada por un particular llamado D. Mateo de Soto Mora, para cuya dotación dejó un capital de 11,000 ducados á rédito, que por haberse perdido lo más, se suple la dotación con una cantidad módica de grano que dan los alumnos, otra que suministra el ayunt., y lo que falta por reparto entre los vecinos.