Estimados lectores, según la leyenda de Santa Catalina de Alejandría,
Cuando los grandes sabios trataron de convencerla de que el Sol "dios
Apolo" era el verdadero dios y le enumeraron sus maravillas y cómo ilu
Mina a este mundo, ella contestó que el sol iluminaba y hacía que diera
Vida a muchas cosas gracias al Dios Omnipotente padre de nuestro Señor
Jesucristo ante quien cuando murió crucificado el mismo sol se obscureció.
Con mucho respeto os digo: Aquellos grandes santos que sirvieron al señor
Y que realizaron grandes milagros y prodigios, fue gracias al Espíritu Santo
Que estaba en ellos. Por tanto, imitemos a Santa Catalina de Alejandría reco-
Nociendo que las obras y milagros que realizaron fue gracias al Gran Dios y
Por los méritos de Jesucristo y el poder del Espíritu Santo que en ellos
Habitaba. No caigamos en el error de rendir veneración a las creaturas antes
Que al creador como dice en el primer capítulo de la epístola a los Romanos.
No olvidemos que todos estamos llamados a ser santos, pues como dice Hebreos
Capítulo doce, vercículo catorce: "Seguid la paz con todos y la santidad, sin
La cual nadie verá al Señor"
En lugar de focalizar nuestra veneración hacia santos y santas, adoremos
A aquel que dio vida y permitió que con su poder estas santas mujeres y
Santos hombres iluminaran al mundo.
Cuando los grandes sabios trataron de convencerla de que el Sol "dios
Apolo" era el verdadero dios y le enumeraron sus maravillas y cómo ilu
Mina a este mundo, ella contestó que el sol iluminaba y hacía que diera
Vida a muchas cosas gracias al Dios Omnipotente padre de nuestro Señor
Jesucristo ante quien cuando murió crucificado el mismo sol se obscureció.
Con mucho respeto os digo: Aquellos grandes santos que sirvieron al señor
Y que realizaron grandes milagros y prodigios, fue gracias al Espíritu Santo
Que estaba en ellos. Por tanto, imitemos a Santa Catalina de Alejandría reco-
Nociendo que las obras y milagros que realizaron fue gracias al Gran Dios y
Por los méritos de Jesucristo y el poder del Espíritu Santo que en ellos
Habitaba. No caigamos en el error de rendir veneración a las creaturas antes
Que al creador como dice en el primer capítulo de la epístola a los Romanos.
No olvidemos que todos estamos llamados a ser santos, pues como dice Hebreos
Capítulo doce, vercículo catorce: "Seguid la paz con todos y la santidad, sin
La cual nadie verá al Señor"
En lugar de focalizar nuestra veneración hacia santos y santas, adoremos
A aquel que dio vida y permitió que con su poder estas santas mujeres y
Santos hombres iluminaran al mundo.