El "
mar de nubes": Es el fenómeno más característico que se aprecia al fondo de la imagen. Está provocado por los vientos alisios, que empujan las nubes húmedas contra las laderas del norte de la isla. Al no poder superar la barrera climática que imponen las altas cumbres, las nubes quedan retenidas a menor altitud (normalmente entre los 500 y los 1.500 metros), dejando las zonas altas del
Parque Nacional del Teide completamente despejadas, soleadas y con una atmósfera extremadamente limpia. Terreno volcánico de alta
montaña: El
paisaje que se observa en primer plano muestra la tonalidad rojiza y la textura áspera y pedregosa de los materiales volcánicos acumulados (lapilli, picón y coladas de lava solidificada) propios de la altitud y de la geología de la zona.