Muestra dos de los fenómenos geográficos y meteorológicos más característicos de
Tenerife: El Malpaís (Coladas de lava): Todo el primer plano está dominado por un terreno abrupto y escarpado formado por bloques de lava fragmentada, porosa y de tonos oscuros. Este tipo de terreno se conoce en
Canarias como malpaís debido a la gran dificultad que presenta para caminar sobre él. Son flujos de lava solidificada, probablemente de tipo "aa", que proceden de las erupciones históricas o prehistóricas de los complejos volcánicos del Teide o de Pico Viejo. El
Mar de Nubes: Al fondo se puede apreciar una densa capa horizontal de nubes blancas que cubre las zonas bajas y medias de la isla. Este espectacular fenómeno se produce gracias a los vientos alisios, que empujan la humedad marina contra las laderas del norte de la isla. Al encontrarse con una capa de inversión térmica a mayor altitud, las nubes no pueden seguir subiendo y se estabilizan, dejando las cumbres del
parque totalmente despejadas, soleadas y con una atmósfera increíblemente limpia.