Esta planta es muy común en los
jardines de
Canarias debido a su excelente adaptación al clima subtropical de las islas. Aquí tienes algunos detalles interesantes sobre lo que muestra tu imagen: Los
frutos: Esas pequeñas esferas de
colores son drupas de unos 5 mm de diámetro. Lo curioso es cómo cambian de
color según su madurez: empiezan siendo verdes, pasan por el amarillo y naranja (como la mayoría en tu
foto) y terminan en un tono rojo oscuro o casi negro cuando están totalmente maduras. Toxicidad: Aunque son muy llamativos, no son comestibles para los humanos. Contienen cristales de oxalato de calcio, lo que los hace tóxicos si se ingieren, causando una experiencia bastante desagradable.