Esta impresionante vista captura las Narices del Teide, una alineación de cráteres situados en la falda occidental del volcán Pico Viejo. Estás observando el escenario de la erupción de 1798, que tiene un valor histórico especial por ser la última que ocurrió dentro de los límites actuales del
Parque Nacional del Teide. Los cráteres (Las Narices): Esas bocas eruptivas que parecen "
ventanas" en la ladera son las responsables de las inmensas coladas de lava oscura que dominan el
paisaje. Los tonos rojizos y amarillentos en los bordes de los cráteres se deben a la oxidación de los minerales y la acción de los gases durante la erupción. Lavas Negras (Malpaís): El
manto oscuro y rugoso es lava basáltica muy fluida que se solidificó formando lo que se conoce localmente como "malpaís". Esta erupción arrojó unos 12 millones de metros cúbicos de material volcánico.