Al fondo destaca la cima del Teide, que con sus 3.715 metros es el pico más alto de
España. Justo a su lado, formando parte del mismo complejo volcánico, se encuentra Pico Viejo, la segunda tuca más alta de la isla. Las laderas muestran los tonos oscuros y ocres típicos de las coladas de lava y materiales piroclásticos que forman la estructura del volcán. En el primer plano dominan unos arbustos de ramas delgadas y sin hojas aparentes. Se trata probablemente de la retama del Teide (Spartocytisus supranubius), una especie endémica que está perfectamente adaptada a las duras condiciones de altitud y sequedad del
parque.