Los primeros habitantes de
Lanzarote, llamados "majos", llegaron a la isla durante el último milenio a. de C. Se cree que procedían de los
pueblos bereberes del Norte de África, y que lo hicieron en primitivas
embarcaciones procedentes de la costa africana. Vivían de la
agricultura, la
ganadería, la
pesca, el marisqueo y la
caza.