Cabe reseñar en esta última etapa el impulso que durante casi 4 décadas se dio a los
bailes folclóricos mallorquines destacando entre otros el famoso “ Parado de
Valldemossa “En el interior del
Palacio del Rey Sancho hay conjunto de pinturas de Ricardo Anckermann (1842-1907), discípulo de Fausto Morell, en las que se reproducen diferentes escenas de Valldemossa entre las que sin duda destaca la donación que el Rey de
Aragón hizo a los monjes cartujos de este emblemático
edificio.