Dormitorio con cuadros pintados en la Cartuja, VALLDEMOSSA

La historia de la Cartuja se inicia cuando el Rey de Aragón, Martín el Humano, protector de los cartujos, orden fundada por San Bruno, cedió en 1399 a estos monjes el Palacio del Rey Sancho, para que se fundara la Cartuja. El primer paso consistió en adaptar el palacio real a las necesidades de un convento; para ello, la prisión se convirtió en refectorio; la iglesia ocupó la cocina del palacio, la plaza de armas se transformó en cementerio, y entorno se edificó un claustro.
(22 de Mayo de 2025)