Si viajas por
Mallorca y sus típicos
pueblos, seguramente pensarás que
Porreres, o Porrreras, es uno más. Los
edificios de
piedra, las
plazas ocultas y las
calles sinuosas guardan un encanto rústico que es claramente visible. Pero lo que hace que este lugar sea tan especial son los lazos de la comunidad.