En el año 902 las Islas
Baleares fueron incorporadas en el emirato omeya de
Córdoba. En un principio la sociedad andalusí ocupó la ciudad
romana, que ahora tomaría el nombre de Madina Mayurqa. En el siglo X se dotó la ciudad de una red hidráulica a partir de la canalización del
agua proveniente de una
fuente (la fuente de la Villa), a seis kilómetros de los muros de la ciudad.