Vista desde los jardines, PALMA DE MALLORCA

9. La mujer 'emparedada' en la Catedral. Las dos jóvenes pasaban mucho tiempo juntas y según la tradición, fue Elisabet quien enseñó a Catalina a leer, escribir y bordar. Elisabet quería ser monja, pero la casaron. No perdieron su amistad, pero cuando Elisabet enviudó, sintió que el mundo no le atraía y decidió encerrarse en una pequeña estancia, cerca de la capilla de San Pedro. Los responsables de la Catedral se negaron, pero ella insistió tanto que al final se le permitió. Así lo indican los registros, en 1576.
(26 de Mayo de 2025)