3. Asaltos mortales entre vecinos. En el siglo XVII todo seguía igual. Si se sabía o se sospechaba que alguien practicaba la religión judía, terminaba en la
hoguera. En 1688 ocurrió un hecho terrible: asustados por la represión, un grupo de chuetas alquilaron un
barco inglés para huir de la isla, pero una vez a bordo, se levantó un temporal tan fuerte que no pudieron zarpar. La Inquisición los detuvo y podemos imaginar su horrible final.