2. El aljibe de la venganza. Unos pasos más adelante, frente al número 12 de la
calle de la Concepció, está la
Fuente del Sepulcro. Es un aljibe árabe del siglo X, sencillo, pero que abastecía a una gran cantidad de población. En el siglo XV, Barthomeu Cantarelles ahogó en sus
aguas a su cuñado, casi un niño, para que su mujer se quedara sus bienes. El asesino fue ahorcado en 1459, tras reconocer el delito, y su cadáver quedó expuesto como escarnio.