Arxiu Diocesà, PALMA DE MALLORCA

Además, los dominicos acogían al Tribunal de la Inquisición, implacable con los judíos que practicaban su religión. Los condenaban a morir en la hoguera, y si esto ya es terrible, hay que añadir que, de toda la isla, llegaban miles de personas para presenciar las ejecuciones. A mediados del siglo XIX, las autoridades liberales tenían tanto miedo del poder de los dominicos, que una noche los embarcaron a la fuerza y se los llevaron a Cartagena, en Murcia. Y pasado un tiempo, el convento fue derribado. Cabe destacar que a este exilio forzado solo se llevaron a los menores de 65 años, lo que nos demuestra a qué edad se consideraba peligrosa una persona en aquellos tiempos. Así terminó la existencia del mayor convento gótico de Palma, al que se había apodado la Casa Negra.
(26 de Mayo de 2025)