La
Casa de l’Almoina fue concebida como un lugar de acogida a los pobres, que recibían limosna después de escuchar la
santa misa. Situada a orillas de la
Catedral, está adosada a la
torre del
campanario -que se supone fue el minarete de la mezquita aljama de Medina Mayûrqa. Parece que estaba presidida por la mesa de los limosneros de la Catedral, obra de Joan Desí, en la que se recoge la imagen del reparto de limosna junto con los emblemas heráldicos de las
familias benefactoras. Esta obra es de principios del siglo XVI, y se conserva en el
Museo Capitular de
Mallorca.