Dentro del
claustro de la
Catedral de
Mallorca se encuentra una sorprendente rosaleda. Este
jardín de rosas es un remanso de paz y belleza que contrasta con la imponente
arquitectura gótica de la catedral. La rosaleda es un lugar perfecto para los visitantes que desean disfrutar de un momento de tranquilidad mientras admiran las
flores en un entorno histórico.